La agroindustria volvió a mostrar su peso en la generación de divisas. Entre enero y junio, las exportaciones del sector alcanzaron los US$ 28.165 millones, con un crecimiento interanual del 18%.
El complejo agroindustrial argentino volvió a ocupar un lugar central dentro del comercio exterior del país durante la primera mitad de 2026.
De acuerdo con los datos del Monitor de Exportaciones Agroindustriales elaborado por FADA, entre enero y junio las cadenas vinculadas al agro generaron exportaciones por US$ 28.165 millones.
El resultado representa un incremento del 18% y confirma la fuerte participación del sector dentro de la estructura exportadora nacional: aproximadamente 57 de cada 100 dólares exportados por Argentina provinieron de la agroindustria.
Cadenas que marcaron nuevos récords
El desempeño no fue uniforme entre las distintas actividades, aunque varias cadenas lograron resultados particularmente destacados.
Entre ellas aparecen girasol, carne de cerdo, pescados, carne y lana ovina y productos lácteos, actividades que alcanzaron registros récord tanto en volumen exportado como en generación de divisas durante el período analizado.
Los números reflejan la diversidad que existe dentro del entramado agroindustrial argentino, donde la producción de granos y carnes convive con numerosas economías y cadenas que también encuentran en los mercados internacionales una parte importante de su desarrollo.
El agro mantiene su protagonismo
La participación del 57% sobre las exportaciones totales argentinas vuelve a dimensionar la importancia que tiene la producción agropecuaria y agroindustrial para el ingreso de divisas.
Detrás de esos números se encuentra una extensa cadena que comienza en la producción primaria y continúa con industrias, transportistas, proveedores de servicios, comercializadores y empresas exportadoras.
Para las regiones productivas, como el sur de Córdoba, la evolución de las exportaciones también constituye una variable relevante. Los precios internacionales, la demanda externa y las condiciones de comercialización terminan influyendo sobre las decisiones de productores y empresas.
Con un crecimiento del 18% durante los primeros seis meses del año, la agroindustria inicia la segunda mitad de 2026 manteniendo su posición como uno de los principales motores exportadores de la Argentina.

