sábado 17 de octubre de 2026   |   Laboulaye, Córdoba
Ganaderia

Karnatz: la menor oferta mundial de carne abre una oportunidad para la ganadería argentina

El dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas analizó el escenario internacional de la actividad ganadera, marcado por una fuerte demanda y una disponibilidad limitada de hacienda en importantes países productores. También destacó el potencial de la Argentina para aumentar la producción y ocupar nuevos mercados. El productor agropecuario y dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas —CRA—, Juan […]

El dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas analizó el escenario internacional de la actividad ganadera, marcado por una fuerte demanda y una disponibilidad limitada de hacienda en importantes países productores. También destacó el potencial de la Argentina para aumentar la producción y ocupar nuevos mercados.

El productor agropecuario y dirigente de Confederaciones Rurales Argentinas —CRA—, Juan Pablo Karnatz, analizó la situación que atraviesa la ganadería en América y las perspectivas del mercado mundial de carne vacuna.

Durante una entrevista realizada por el Ingeniero Ignacio Berri para Campo y Ciudad, Karnatz explicó que el negocio ganadero atraviesa un escenario internacional particular, caracterizado por una oferta restringida y valores elevados.

Uno de los casos más significativos es el de Estados Unidos, donde el rodeo bovino se encuentra en niveles históricamente bajos. La reducción de existencias, provocada por varios años de sequía, altos costos y liquidación de vientres, dificulta una recuperación rápida de la producción.

Un mercado internacional con poca hacienda

La ganadería presenta ciclos productivos más extensos que otras actividades. Desde el momento en que un productor decide retener una ternera hasta que ese animal genera un ternero listo para ingresar al circuito comercial pueden pasar varios años.

Por ese motivo, cuando un país reduce significativamente su rodeo, no puede recuperar inmediatamente su volumen de producción.

En Estados Unidos, las existencias bovinas se encuentran en su nivel más bajo de las últimas décadas. El Departamento de Agricultura estadounidense proyectó para la segunda mitad de 2026 una menor producción de carne y anticipó que la disponibilidad seguirá ajustada durante 2027.

Esta situación sostiene los precios del ganado y obliga al mercado estadounidense a buscar un mayor volumen de carne en otros países.

La demanda continúa firme

A pesar de los altos precios, el consumo internacional de proteínas animales mantiene una demanda importante.

Karnatz señaló que este contexto representa una oportunidad para los países sudamericanos con capacidad para producir carne vacuna de calidad, entre ellos la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

El dirigente remarcó que el mundo necesita alimentos y que la carne continúa ocupando un lugar relevante dentro de esa demanda.

La menor producción de algunos de los principales actores internacionales genera posibilidades comerciales, aunque también aumenta la competencia entre los países exportadores.

Estados Unidos necesita importar más carne

El déficit de hacienda estadounidense provocó un aumento de las importaciones y una fuerte suba de los precios internos.

Durante agosto, el Gobierno de Estados Unidos anunció medidas para facilitar temporalmente el ingreso de carne vacuna, con el objetivo de moderar los valores que pagan los consumidores. Sin embargo, productores y especialistas advirtieron que la incorporación de carne importada tendría un efecto limitado y que la recomposición del rodeo demandará varios años.

Este escenario puede favorecer a los países que cuentan con habilitación sanitaria y capacidad exportadora.

Para Karnatz, la Argentina debe observar atentamente estos movimientos y trabajar para aprovechar las oportunidades que presenta el mercado.

Una oportunidad para la Argentina

La producción argentina posee reconocimiento internacional por la calidad de su carne y cuenta con una amplia experiencia ganadera.

Sin embargo, Karnatz planteó que para aprovechar plenamente el escenario internacional es necesario aumentar la producción, mejorar la eficiencia de los rodeos y sostener reglas comerciales previsibles.

El desafío no consiste solamente en vender la carne disponible, sino en producir una mayor cantidad de kilos sin descuidar el abastecimiento interno.

Para lograrlo, resulta fundamental mejorar indicadores como el porcentaje de destete, el peso de faena, la sanidad, la nutrición y la eficiencia reproductiva.

Producir más terneros y más kilos

Uno de los principales límites de la ganadería argentina es la baja cantidad de terneros obtenidos en relación con el número total de vacas.

La mejora de los índices reproductivos permitiría incorporar millones de terneros adicionales sin necesidad de aumentar significativamente la cantidad de vientres.

También existe margen para incrementar el peso promedio de los animales enviados a faena.

Estos avances permitirían producir más carne por hectárea y mejorar la rentabilidad de los establecimientos, especialmente en las regiones que incorporaron genética, pasturas, suplementación y nuevas tecnologías de manejo.

Sudamérica gana protagonismo

Karnatz destacó la posición de Sudamérica dentro del mapa ganadero mundial.

Brasil consolidó durante los últimos años su presencia como uno de los mayores exportadores de carne, mientras que Uruguay y Paraguay también desarrollaron estrategias orientadas al comercio internacional.

La Argentina posee condiciones naturales, conocimiento técnico, genética y una tradición productiva que le permiten competir con esos países.

No obstante, el dirigente consideró indispensable generar previsibilidad y evitar medidas que desalienten la inversión ganadera.

La producción bovina requiere decisiones de largo plazo. La retención de vientres, la implantación de pasturas, la mejora de infraestructura y la incorporación de genética necesitan varios años para mostrar sus resultados.

Sanidad y acceso a los mercados

Otro aspecto central es el mantenimiento del estatus sanitario.

Los problemas relacionados con enfermedades animales pueden cerrar mercados de manera inmediata y provocar importantes pérdidas económicas.

Actualmente, el comercio ganadero entre Estados Unidos y México continúa condicionado por la presencia del gusano barrenador. La reapertura parcial de la frontera se realiza bajo estrictos controles sanitarios y de trazabilidad.

Para Karnatz, la sanidad debe considerarse una inversión estratégica y no solamente un costo para el productor.

La apertura y conservación de mercados dependen del cumplimiento de protocolos, la trazabilidad de los animales y la capacidad de demostrar la inocuidad de los productos.

El desafío de sostener el consumo interno

El crecimiento de las exportaciones no debería plantearse como una competencia con el mercado interno.

La clave, según el análisis del dirigente de CRA, es aumentar la oferta total de carne.

Una mayor producción permitiría abastecer a los consumidores argentinos y, al mismo tiempo, aprovechar los mejores precios que ofrecen determinados destinos internacionales.

La carne vacuna forma parte de la cultura alimentaria argentina, pero también representa una fuente de trabajo, inversión y generación de divisas.

Una actividad con perspectivas favorables

Karnatz consideró que la ganadería atraviesa un momento de buenas posibilidades, aunque aclaró que las oportunidades internacionales no se traducen automáticamente en beneficios para todos los productores.

Los costos, la infraestructura, la carga impositiva, el financiamiento y las distancias hacia los mercados condicionan la competitividad, especialmente en las provincias del norte argentino.

El dirigente santiagueño ha advertido en otras oportunidades que el deterioro de las rutas y los elevados costos del transporte representan un límite para las producciones alejadas de los puertos.

En ese marco, sostuvo que la Argentina cuenta con las condiciones necesarias para transformarse en un proveedor cada vez más importante de carne, pero necesita políticas que acompañen el ciclo productivo y permitan invertir con una visión de largo plazo.

La menor oferta internacional, los altos valores del ganado y la firme demanda constituyen una oportunidad. El desafío será aprovecharla aumentando la producción, mejorando la eficiencia y consolidando la presencia de la carne argentina en el mundo.

cabaña dentro de la nota
muzio dentro de nota